martes, 12 de enero de 2016

Diversión con los niños en Invierno.

Resultado de imagen de dibujos del invierno
  Cuando llega el invierno, el frío nos invita a estar más acogidos y calentitos dentro de casa. Cuando sopla el viento frío, lo mejor y más agradable es jugar en casa. Al pasar más tiempo en casa, sentimos que el invierno se hace más y más largo, y que sus tardes se eternizan. Así que para que estar en casa no se convierta en una pesadilla, la familia  puede entretenerse con ideas originales con las que podréis divertiros. En casa, también hay mucho que hacer y que aprender.
 Lo más indicado para los niños que pasan mucho tiempo en casa, es que jueguen. Si tu hijo no tiene hermanos, invita a algún amiguito suyo para que venga a vuestra casa a pasar una tarde de juegos. Podéis jugar a las cartas, al parchís, a dibujar, moldear plastilinas, colorear, e incluso a jugar a la gallinita ciega. Si el niño sabe leer, puedes determinar un horario diario para la lectura. Si no sabe, es muy importante que le leas a tu hijo a diario y que tengas bastante tiempo para estar jugando con él.
Entre las actividades que tu hijo puede desarrollar en casa, podemos enumerar:
- Moldear plastilina, arcilla, yeso.
-Hacer puzzles.
- Juegos de construcción
- Juegos simbólicos. Títeres, muñecos, cocinita, cuentos
- Juegos educativos: adivinanzas, trabalenguas, 'Veo veo', memoria. 
- Pinturas: colorear dibujos, cuadros, etc.
- Juegos interactivos: gallinita ciega, el corro, juegos de mesa
- Hacer collage, dibujos, etc.
 Si ya habéis agotado los juegos dentro de casa, aprovecha algunas horas libres para llevar a tu hijo al teatro, al cine o a algún museo. Llevar a un niño a un concierto de música le enriquecerá en todos los sentidos, intelectual y emocionalmente. Le ayudará a interiorizar y a apreciar la música, como una alternativa de comunicación. En las temporadas más frías, los teatros normalmente se llenan de propuestas muy atrayentes para los niños.
 Los niños también pueden divertirse al aire libre, durante el invierno. Pueden y deben, ya que no es conveniente que ellos respiren solamente el aire del interior de su casa y estén expuestos a los gérmenes con mayor frecuencia. Es importante que salgan y respiren el aire fuera. Estando bien abrigados, los niños podrán correr, saltar, y hacer todo lo que se hace en otras temporadas al aire libre.