jueves, 4 de octubre de 2018

San Francisco de Asís

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Nació el 5 de julio de 1182 en Assisi, en el seno de una acaudalada familia.
Hijo de Donna Pica Bourlemont y de Pedro de Bernardone.

Durante su juventud llevó una vida mundana. Tras una batalla entre Asís y Perugia estuvo encarcelado un año en esta ciudad. Siendo prisionero padeció una grave enfermedad durante la cual decidió cambiar su forma de vida.

En 1205 ejerció la caridad entre los leprosos y comenzó a trabajar en la restauración de ruinas de iglesias debido a una visión en la que el crucifijo de la iglesia en ruinas de San Damián en Asís le ordenó que reparara su casa. Los gastos en obras de caridad enfurecieron a su padre, que llegó a desheredarlo.

Reunió a los 12 discípulos que se convertirían en los hermanos originales de su orden, más tarde llamada la Primera Orden y lo eligieron superior. En 1212 recibió a una monja de Asís llamada Clara, en la comunidad franciscana; a través de ella se estableció la orden de las damas pobres (las clarisas, más tarde Segunda Orden franciscana).


En septiembre de 1224, tras cuarenta días de ayuno, rezando en el monte Alverno sintió un dolor mezclado con placer, y las marcas de la crucifixión de Cristo, los estigmas, aparecieron en su cuerpo. Fue llevado a Asís, donde pasó los años que le quedaban marcado por el dolor físico y por una ceguera casi total.

"Cántico de las criaturas", se cree que lo escribió en Asís en 1225.


Francisco de Asís falleció el 3 de octubre de 1226 cerca de la capilla de la Porciúncula y fue sepultado en San Giorgio.
Fue canonizado el 16 de julio de 1228 por el papa Gregorio IX. Sus restos se encuentran en la Basílica de San Francisco en Asís.

En 1980 el papa Juan Pablo II le proclamó patrón de los ecologistas. Sus emblemas son el lobo, el cordero, los peces, los pájaros y los estigmas. Su festividad se celebra el 4 de octubre.


La tradición de poner el Belén en el mundo se remonta al año 1223, en una Navidad de la villa italiana de Grecio. En esta localidad, San Francisco de Asís reunió a los vecinos para celebrar la misa de medianoche. En derredor de un pesebre, con la figura del Niño Jesús, moldeado por las manos de San Francisco, se cantaron alabanzas al Misterio del Nacimiento; desde entonces la fama de los "Nacimientos" y su costumbre se extendió por todo el mundo.