11 septiembre 2013

PROCESO DE ADAPTACIÓN



COLEGIO SANTA ISABEL

         (Alba de Tormes)



EL PERIODO DE ADAPTACIÓN.
 




Todo lo que se refiere a la adaptación requiere un significado especial. El niño debe aprender a convivir en un entorno distinto al que ha acogido hasta ese momento (el familiar)  y a relacionarse de forma diversa a como lo ha hecho hasta ahora. La necesidad de compartir personas significativas, juguetes, espacios, etc., así como la separación de la casa y de los padres.

El periodo de adaptación es muy importante si consideramos todo el proceso que el niño ha de construir desde una situación conocida, su ambiente familiar, a una desconocida, el ambiente escolar. Ambos ambientes están constituidos por códigos de relaciones, espacios, materiales, personas y organizaciones particulares y distintas.

En el fondo, además del desconocimiento del nuevo ambiente, concurren procesos afectivos complejos en los que el niño esta inmerso: me refiero a la separación de las personas queridas, a la autoafirmación personal, a la adquisición de habilidades básicas de convivencia, todas ellas de gran trascendencia en el proceso de socialización y construcción de la persona.

Desde esta perspectiva conviene recordar que cuando hablamos del periodo de adaptación me estoy refiriendo al “trabajo” que el niño realiza, él es el protagonista y artífice de un proceso personal con variada duración en el tiempo, según cada niño.

Este desequilibrio, que se produce necesariamente al inicio de la escolarización es cualitativamente de características peculiares para cada niño, dependiendo de su manera de ser y de las circunstancias que condicionan este proceso. Es en este sentido en el que se reflexiona, precisando la actitud de ayuda que se le ha de prestar por parte del adulto, sus familiares y profesores.

La ansiedad, la angustia, el miedo a lo desconocido, la pena y otros sentimientos de falta de protección e inseguridad, de no saber qué pasará, cuándo volverán a por él, el abandono y la soledad; todo esto es de muy variada y difícil expresión.
Así, si la madre vive con dificultad este momento, el niño va a reclamarla con ansiedad, y va a vivir la adaptación como algo inseguro y peligroso, dificultándose enormemente la evolución del proceso.
 El niño tiene sus propios sentimientos, pero si estos coinciden con los de los padres supone, en su vivencia, una confirmación, una constatación que va a estancar su evolución. Si un niño acepta con desconfianza, con inseguridad, un Centro, y percibe en los adultos en que se apoya, en  quien confía, que ellos lo ven igual, lo sienten igual ¿cómo puede confiar?, ¿cómo podrá estar seguro?,¿no es fácil de entender que le invada una profunda angustia al quedarse solo en un lugar tan dudoso?.     
Por todo esto, es muy  importante,  la relación  previa y cercana de la familia con el Colegio.