¿Cómo se transmiten las enfermedades en el colegio?
Los niños pasan el día
jugando muy estrechamente con sus amiguitos y el contacto físico entre
ellos es constante. Así se producen los contagios:
· Vías respiratorias. A
través de la tos y los estornudos, los gérmenes se expulsan
al aire y luego son aspirados por otros niños o por sus cuidadores.
· Por contacto con la piel. Puede
ser por el roce persona a persona, o a través de objetos que
actúan de intermediarios.
· Por contacto con líquidos orgánicos. La
transmisión por contacto con sangre resulta excepcional en
situaciones habituales en un colegio, salvo en el caso de existencia de heridas
sangrantes o conducta especialmente agresiva, como las mordeduras. Sin embargo,
el contacto con orina o saliva son mucho más probables y pueden dar
lugar también a infecciones.
¿Cuándo debo dejar al niño en casa?
La Sociedad Española de
Pediatría de Atención Primaria aconseja que dejes al niño en casa en las
siguientes situaciones:
· Cuando tu hijo precise un tipo de cuidados que
no puedan ofrecérselos en el colegio o veas que no va a poder
participar en las actividades normales de la clase.
· Si ves que su estado general no es bueno y
tiene fiebre, dificultad respiratoria, irritabilidad…o tiene un cuadro
poco definido, como por ejemplo vómitos sin causa aparente.
· En los casos de diarrea con moco, conjuntivitis con pus, sarna, varicela, tos ferina, sarampión, paperas, tuberculosis o hepatitis A.
· Cuando la tutora de tu hijo/a ha llamado a casa y lo has tenido que ir a
recoger al colegio, con algún síntoma, se aconseja llevarlo al pediatra y pasar un tiempo en casa de al menos 24 h. por precaución.
· En cualquier otra circunstancia que tu pediatra o tu
buen juicio sugiera que es mejor para tu hijo y sus compañeros.
Los pediatras aconsejan que los niños interrumpan las clases ante cualquier de estos síntomas: fiebre alta, somnolencia, dificultad
respiratoria, diarrea incontenible, vómitos en dos o más ocasiones en las 24
horas, lesiones bucales o úlceras e incapacidad del niño para controlar la
salivación, dolor de garganta, exantema con fiebre y conjuntivitis purulenta.
Siempre recordando que es el pediatra es quien tiene la última palabra.
El tiempo que
el niño debe permanecer en casa depende de cada enfermedad y del momento en que
se inicie el tratamiento. Ante cualquier duda, consulta siempre a tu pediatra.
Siguiendo
esos sencillos consejos y apelando al sentido común. Evitaremos la propagación de
enfermedades en el colegio y en el hogar.