Cuando llega el invierno, el frío nos invita a estar más acogidos y calentitos
dentro de casa. Cuando sopla el viento frío, lo mejor y más agradable es jugar en casa. Al pasar más tiempo en casa, sentimos que
el invierno se hace más y más largo, y que sus tardes se eternizan. Así que para
que estar en casa no se convierta en una pesadilla, la familia
puede entretenerse con ideas originales con las que podréis divertiros. En casa,
también hay mucho que hacer y que aprender.
Lo más indicado para los niños que pasan mucho tiempo en casa, es que jueguen.
Si tu hijo no tiene hermanos, invita a algún amiguito suyo para que venga a
vuestra casa a pasar una tarde de juegos. Podéis jugar a las cartas, al parchís, a dibujar, moldear
plastilinas, colorear, e incluso a jugar a la gallinita ciega. Si el niño sabe
leer, puedes determinar un horario diario para la lectura. Si no sabe, es muy importante que le leas a tu hijo a
diario y que tengas bastante tiempo para estar jugando con él.
Entre las actividades que tu hijo puede desarrollar en casa, podemos
enumerar:
- Moldear plastilina,
arcilla, yeso.
-Hacer puzzles.
- Juegos de construcción
- Juegos simbólicos. Títeres, muñecos, cocinita, cuentos
- Juegos educativos: adivinanzas, trabalenguas, 'Veo veo', memoria.
- Pinturas: colorear dibujos, cuadros, etc.
- Juegos interactivos: gallinita ciega, el corro, juegos de mesa
- Hacer collage, dibujos, etc.
Si ya habéis agotado los juegos dentro de casa, aprovecha algunas horas libres
para llevar a tu hijo al teatro, al cine o a algún museo. Llevar a un niño a un
concierto de música le enriquecerá en todos los sentidos, intelectual y
emocionalmente. Le ayudará a interiorizar y a apreciar la música,
como una alternativa de comunicación. En las temporadas más frías, los teatros
normalmente se llenan de propuestas muy atrayentes para los niños.
Los niños también pueden divertirse al aire libre, durante el invierno. Pueden y
deben, ya que no es conveniente que ellos respiren solamente el aire del
interior de su casa y estén expuestos a los gérmenes con mayor frecuencia. Es
importante que salgan y respiren el aire fuera. Estando bien abrigados, los niños podrán correr, saltar, y hacer todo lo que se
hace en otras temporadas al aire libre.