Los alimentos que los
niños llevan en la mochila para comer a media mañana o para merendar deben
contribuir a su crecimiento y desarrollo de forma óptima.
Para que no transcurran demasiadas horas entre las comidas, algo que podría suponer una falta de energía en los niños, se recomienda repartir la comida a lo largo del día en unas 5 o 6 ocasiones.
A veces, con la intención de conseguir que sus hijos desayunen, se obliga a los niñ@s a comer o se les ofrecen sus alimentos preferidos, sin tener en consideración si son o no adecuados desde el punto de vista nutricional. Con el fin de evitar estas situaciones, os proponemos los siguientes consejos:
- Levantarse con tiempo suficiente para desayunar con tranquilidad.
- Para ello, también es imprescindible acostarse temprano.
- Comer adultos y niños juntos en la mesa.
- Proponer a los pequeños una variedad de alimentos saludables