Se acerca el fin de
curso, los horarios de los colegios ya han comenzado a cambiar y los niños
tienen más tiempo de ocio. Y es entonces cuando surge la duda de qué hacer con
tanto tiempo libre; campamentos de verano, actividades extraescolares, cursos
de idiomas, deportes, juegos...
Ante tanto tiempo
libre y actividades de ocio, hay que tener en cuenta que el verano es un
momento óptimo para realizar actividades enriquecedoras distintas a las del
curso académico, suponen un enriquecimiento personal".
El aprendizaje tiene
que estar enfocado de modo diferente. "No se trata de realizar un estudio
sistemático de las distintas materias, no tendría sentido estaría fuera de
contexto intentarlo. Hay muchos modos de seguir aprendiendo y enriqueciendo a
los futuros miembros de la sociedad".
Aunque, no es
conveniente que los estudiantes desconecten totalmente del colegio en
vacaciones. Lo recomendable sería tener un cierto hábito de trabajo. La
desconexión total del trabajo mental no es buena. Continuar con la lectura, juegos que estimulen sus cabezas y muevan sus cuerpos.
Consejos a tener en
cuenta:
1. Hay que pensar en
cada niño: habilidades, aficiones, tener en cuenta las sugerencias de sus
profesores al finalizar el curso.
2. Planificar un
horario más flexible, pero con límites claros.
3. Realizar en familia
alguna actividad semanal atractiva.
4. Planes culturales:
visitas a museos, conciertos al aire libre, cine en familia, etc.
5. Solidaridad:
dedicar tiempo a la gente mayor, ayudar a niños necesitados o ser monitores de
campamentos, en el caso de los más mayores.
6. Lectura diaria de
títulos adecuados a sus edades y gustos.
7. Actividades que
trabajen la lógica.
8. Iniciar o
profundizar en los idiomas.
9. Deporte como
estimulador de la actividad cerebral.