16 septiembre 2015

La expresión corporal.


 
   La expresión corporal constituye una de las formas más universales de comunicación y comprensión de los seres humanos. Destaca su capacidad de expresar estados anímicos a través del movimiento de forma instantánea. En ella, se reúnen al igual que en los medios audiovisuales, la visión y el sonido: Las artes plásticas y la música.
El movimiento es fundamental para fortalecer en los niños/as sus capacidades cognitivas y para que tengan un crecimiento más sano tanto en el nivel físico como mental. Esta noción no es nueva, ya lo decían los griegos “ment sana in corpore sano”, sin embargo hoy día cuesta mucho que los niños/as practiquen su cinética corporal, pues ya no es posible que jueguen solos al aire libre, los padres y madres se encuentran ocupados trabajando y no encuentran momentos para dedicarse a jugar con ellos, y no podemos dejar de mencionar la influencia de la televisión y los juegos electrónicos que provocan sedentarismo y aletargamiento.
Está científicamente comprobado que la expresión corporal estimula el lenguaje, la vista y el oído, así como los ya consabidos beneficios que se generan en el organismo a nivel de salud, como menor asimilación de grasas, huesos fuertes, músculos flexibles, etcétera.
Pero también ha sido demostrado que la expresión corporal ayuda a que la seguridad del niño/a sea mayor, a que tenga una autoestima más alta y a que sepa relacionarse mejor con sus congéneres. La falta de movimiento en los niños/as puede provocar déficit atencional y otros trastornos emocionales.