17 septiembre 2015

La expresión musical.

 

 La música también, tiene un papel fundamental en Educación Infantil, de ahí radica la importancia de inculcar y enseñar a nuestros alumnos/as, desde que llegan al mundo, la capacidad de iniciarse en ella de la manera más natural posible.
Desde que nacemos, la música forma parte de nuestra vida y nosotros nos convertimos en receptores de cualquier información sonora, como por ejemplo: los sonidos de los coches, la radio o televisión, etc.
Los niños y niñas de esta etapa, como bien sabemos, no aprenden todos por igual ni aprenden las mismas cosas; por ello, nosotros los docentes, en vez de establecer un currículo estándar e igual para todos, debemos establecer diferentes alternativas y diversos caminos para que se eduquen musicalmente. Además, resulta fundamental crear contextos y situaciones adecuadas que posibiliten el juego, el movimiento, la expresión y comunicación que nos permita utilizar los elementos de la información sonora que recibimos.
Pero, ¿cómo podemos llevarlo a cabo con éxito? Pues bien, el docente debe de promover diferentes actividades adecuadas a su grupo de alumnos, teniendo en cuenta siempre que estos deberán de ser motivados (llevando a cabo una metodología basada en el juego y actividades divertidas), para que ellos organicen sus percepciones dentro de determinados conceptos musicales y desarrollen de esta manera actitudes positivas en relación con su participación, lo que sin duda colaborará al desarrollo de su musicalidad.
A través de la expresión musical, conseguimos la motivación de nuestros alumnos y, además, los ayudamos en su formación integral, tanto en el aspecto cognitivo, afectivo, motor y social.